"Yo soy su gato, ella es mi gata en celo"
No es que quiera compararnos con animales, pero es exactamente como se comporta el género femenino al momento de usar su cabeza; como gata en celo o, en ciertos casos, leona en celo. Capaz de hacerlo todo con tal de conseguir lo que quiere, difícil no se le hace usar su psicología extraterrestre de la que está dotada. Tergiversa los hechos y obtiene las respuestas que busca. Si es necesario saca también las garras o lanza algún que otro rugido, teniendo así machos y cachorros bajo sus enormes patas. Es tan fácil como buscar algun acto inventado y plantearlo como hecho frente al otro; "te vieron con ella". Viéndose acorralado el macho por supuestas fuentes anónimas, decide finalmente dar su brazo a torcer y decir la verdad "sí, lo que pasa es que . . . " y paf! Sin sospechar que todo ha sido una farsa pone su cuello en las temibles fauces de este animal.
- Los hombres se echan al agua solos - conversaba algún día pasado con una amiga. Diciendo esto no puedo evitar recordar historias anteriores en las que al no mostrar interés alguno, la información del oponente iba saliendo como si nada, hasta un día en que me mostré molesta y lo negó todo. Teniendo yo bases para decir lo contrario, lo enfrenté. "No es lo mismo que me dijiste aquella vez." En ese momento se percató de su caída y no pudo más que responder con silencio y cambiar de tema. Podemos pensarlo por el buen lado y creer que lo negó por evitar una discusión sin sentido con su leona amada. De hecho, les permitimos este cambio de tema para que crean que les seguimos el juego, pero realmente vamos anotando todos estos sucesos, como éste por ejemplo ( miente o calla al ver que la situación escapa de sus manos ), que nos servirán para futuro uso y mayor conocimiento de ese agente patógeno que intenta entrar en nosotros cuál hepatitis Z.
No es que quiera compararnos con animales, pero es exactamente como se comporta el género femenino al momento de usar su cabeza; como gata en celo o, en ciertos casos, leona en celo. Capaz de hacerlo todo con tal de conseguir lo que quiere, difícil no se le hace usar su psicología extraterrestre de la que está dotada. Tergiversa los hechos y obtiene las respuestas que busca. Si es necesario saca también las garras o lanza algún que otro rugido, teniendo así machos y cachorros bajo sus enormes patas. Es tan fácil como buscar algun acto inventado y plantearlo como hecho frente al otro; "te vieron con ella". Viéndose acorralado el macho por supuestas fuentes anónimas, decide finalmente dar su brazo a torcer y decir la verdad "sí, lo que pasa es que . . . " y paf! Sin sospechar que todo ha sido una farsa pone su cuello en las temibles fauces de este animal.
- Los hombres se echan al agua solos - conversaba algún día pasado con una amiga. Diciendo esto no puedo evitar recordar historias anteriores en las que al no mostrar interés alguno, la información del oponente iba saliendo como si nada, hasta un día en que me mostré molesta y lo negó todo. Teniendo yo bases para decir lo contrario, lo enfrenté. "No es lo mismo que me dijiste aquella vez." En ese momento se percató de su caída y no pudo más que responder con silencio y cambiar de tema. Podemos pensarlo por el buen lado y creer que lo negó por evitar una discusión sin sentido con su leona amada. De hecho, les permitimos este cambio de tema para que crean que les seguimos el juego, pero realmente vamos anotando todos estos sucesos, como éste por ejemplo ( miente o calla al ver que la situación escapa de sus manos ), que nos servirán para futuro uso y mayor conocimiento de ese agente patógeno que intenta entrar en nosotros cuál hepatitis Z.