- ¿Qué te pasa?
- Nada
- ¿Segura?
- Sí, no te preocupes.
El mecanismo femenino funciona así, cual piedra en el zapato. Si llegase alguien a quitárnoslo para dejar caer la piedrecilla, no somos capaces de hacerle saber que ésta está pegada y no saldrá a menos que haga algo más que dar vuelta el calzado. Dejando pasar días, con cara larga, un ánimo de las mil meretrices y cojeando, esperamos que la situación se vuelva a repetir, cosa que no suele suceder, puesto que el modo de tratar del género masculino es completamente inverso. Mágicamente aparece un sujeto desconocido que seguramente no volverás a ver y pareciera que las palabras salen solas. Sabes perfectamente que no está interesado, que reacciona por corresponder, pero eso no importa; quieres sacar eso que tanto te molesta para que deje de aparecer en sueños. Es así como sin cuestionar dicho actuar, te quitas el zapato, sacas la piedra y se la entregas.
El chico soporta-piedras de hoy lo encontré en el camino. Seis cuadras y supo todo mi presente, se bajó del auto conociendo mi nombre completo y despidiéndose de beso. Ni siquiera recuerdo si lo miré a los ojos. En un comienzo pensé que era menor (por eso lo subí a mi auto), ahora tengo la duda y quedaré con ella por siempre. Lo único de lo que si estoy segura es que llegará a su casa a bajar Bossa n’ Stones. ¿No será como muy involucrado en mi vida?
Hablando de eso, sí, lo sé… ya vendrá
1 comentario:
(( Asi con la mania de hablar como si alguien me estuviera escuchando y no, resulta que estoy sola.. ))
eso me suele pasar a mi tb.. escribo palabras sin sentido tratando de unirlas... pero = no significan nada pero es k derrepente suenan lindo.. como k kedan.. pero = estai escribiendo.. a nadie.. o hablando a nadie.. cmo si alguien fuera a leer/escuxar lo k escribes/dices... es raro... pero desahoga...
te kero amiga
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