sábado, 1 de septiembre de 2007

¡Qué viejo!

Esperaba con ansias el momento de tener un claro orden y selección de cual pensamiento ha pasado, para así darle algún sentido a mi aparición. Mala idea; cada día algo nuevo gana fascinación, haciendo por ende de esta misión algo prácticamente imposible.

Sucede así, la complicación se asemeja a una tormenta en un dedal con sidra y no puedo evitarlo. Mis procesos de introspección y de análisis son de mayor profundidad que en lo ajeno, sospecho incluso que esa es la razón de la exteriorización sin escucha activa; tan simple como que mi cabeza no banca a solas tal caos.

Y bueh, finalmente ni con ayuda extrínseca de temas en sinfonía, alteraciones fisiológicas sentimentales, relaciones egoístas ni sesiones voladoras he conseguido darle el sentido que buscaba.

La aparición ha llegado a su fin y no con el desenlace deseado.

Hasta una próxima.

1 comentario:

Me dijo...

ex-traño es quizás, de cieta manera me sucede lo mismo que a ti.. los procesos para intentar (auto)entenderse son mas complicados de lo que uno cree.. y pasa que a ratos soy (más) in-coherente y llego a ser un punto en el espacio.. y las mil y una cosas que estan en mi pequeño mundo/cabeza suelen dar y dar vueltas sin tener explicacion alguna..
puede que un medico.. o una pastilla no lo solucione.. pero nada que una buena conversacion con un amigo/a no resuelva o aclare un poco..
aqui estoy para todo
(K)